Asustado pues de tener un detector de mentiras en tres dimensiones que desvelara mis verdaderos pensamientos, me puse frente al espejo de la habitación del hotel. En un primer momento me preocupé por el escozor que comencé a notar. Ciertamente un pensamiento picante ocupaba mi mente y lo interpreté como un posible síntoma: las representaciones de las ideas podían llevar asociados una repercusión física conceptual. Afortunadamente ninguna mujer ataviada con ropa interior negra aparecía reflejada en el espejo. Hice una segunda prueba: ni pajaritos, ni bombilla. Así que respiré aliviado y más tranquilo me metí en la cama. Finalmente conseguí conciliar el sueño, teniendo claro que al día siguiente no sería necesario ir a trabajar con gorra.
Hacked By GeNErAL
Hace 10 años


1 comentario:
POR SUPUESTO QUE LOS PENSAMIENTOS TIENEN REFLEJO FÍSICO: NO OLVIDEMOS ALGUNAS ERECCIONES, APARTE DE LOS INCONTROLABLES MOLINILLOS MAÑANEROS Y LOS TENDERETES SIESTEROS.
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