lunes, 31 de marzo de 2008

Delirios febriles

Los límites del patetismo individual se alcanzan sin duda alguna en los períodos de enfermedad, esos momentos en los que la debilidad se apodera de tu cuerpo y simplemente deambulas por la vida esperando ansioso tu recuperación. Estos procesos se repiten aproximadamente una vez al año en diferentes formas: gastroenteritis, alergias, dolores musculares; pero en mi caso el más sufrido y horrible de todos es la gripe. Este 2008 no podía ser menos y el maldito virus campó a sus anchas en mi organismo en una fecha especialmente señalada: la Semana Santa; cobrándose cómo víctimas mi salud y mis vacaciones.


Así que, exiliado en el sofá-cama del despacho de mi padre, desquiciado por la fiebre, malhumorado por las heridas de muerte de mi agenda social, deseoso de perforar mis tímpanos para acallar los ruidos y voces que gobernaban mi casa, pasé mi particular pasión retorciéndome entre el sudor y las mantas, lamentando mi maldita mala suerte en la más maldita de las soledades y culminando el proceso con una revelación fruto de mis sueños delirantes: el secreto a todos los males del mundo se encuentra en la página 13 del manual de usuario de cierto vehículo cuyo nombre no me fue revelado por los ángeles Frenadol y Gelocatil.



Hasta el año que viene.

1 comentario:

Unknown dijo...

ende luego perderte el spring sessions va a ser difícil de olvidar. menuda se organizó... jajajajaja. nos vemos el día 11 no?